Tuesday, June 26, 2007

…y la tercera parte: El regreso de los obispos.

Los que se acuerdan de este post del año pasado, ya saben de que va esto: por alguna razón, cuando llega el verano, a nuestra casa llegan los obispos, alias las avispas. El año pasado fueron la causa de toda una confusión en nuestro edificio... creo que cuando me ven los vecinos todavía deben de pensar ¡"mira, allí va la pobre, que pena, está mal de verdad!" ;-) Pues nada, con el frío la historia se quedó en el pasado, pero desde hace unas semanas... ¡han vuelto! Y es que sigo sin entender de donde vienen, que vienen a buscar a estas alturas (vivimos en un octavo) y por qué no se van, ¡si aquí no hay nada!

Pues es muy molesto porque vienen al balcón de mi despacho (trabajo desde casa), y si dejo las puertas correderas abiertas, entran. Y como no me caen nada bien "los obispos" dejo las puertas correderas cerradas, con como consecuencia que me muero de calor. Pues he hecho un montón de investigación a cerca de qué hacer para que se vayan, y todos los sitios dicen que lo mejor es utilizar trampas. Así que he hecho una primera trampa casera muy simple con un tarro con un poco de cerveza cubierto con un papel con pequeños agujeros. La idea es que saben entrar por los agujeros pero no salir… ya sé que no es muy bonito, ¡pero me están volviendo loca! Pues bien, mi madre me aseguró que a las avispas les encanta la cerveza (¿será igual para los obispos?)... pues el San Miguel debe de ser la excepción de la regla, porque se interesaron a todo (el "tenedor" alias “tendedero” que sigue allí y la tumbona de madera) menos a mi trampa = que ¡¡¡R-A-B-I-A!!!

Después de unos días decidí hacer otra trampa, ya que la primera no servía para nada. Está vez corté una botella de plástico de 1.5 l en dos en justo en la parte donde la botella se hace más ancho. Rellené la parte de abajo con moscatel francés (es que creo que no existe una bebida más dulce que el moscatel, y nos regalaron una botella en Navidad cuando estabamos en Francia) y volví a poner la parte de arriba en la parte de abajo, pero al revés. Puse cinta adhesiva por los lados para que no se movieran los dos partes. Se trata de que entran por el “embudo” creado con la parte de arriba, pero que no saben escapar por allí porque se ve que las avispas siempre vuelen al punto más alto para escapar, y no piensan en volar más abajo para buscar una salida. Y pensé que aunque encontraron la salida, con la borrachera que llevarían no volarían durante mucho tiempo. Si otra vez a alguno de vosotros os parece horrible: no os preocupáis, porque a esta trampa tampoco han hecho caso.
Es más: "los obispos" se vengaron de mí. No solo al no hacerse caso de mis trampas, por las horas que perdí observando y esperando que alguno entrara, pero también por dos razones más:

Primero, cuando mi chico se dio cuenta de que yo había puesto el equivalente de tres pequeños vasos de moscatel en mi trampa, se mosqueó, y la verdad es que en mi frustración y rabia me pasé un poco… un litro de este moscatel cuesta como 18€... pero bueno, yo le aseguré de que esta trampa sí iba funcionar, que podría trabajar con las puertas del balcón abiertas porque en lugar de entrar se irían a la trampa, etc. Dicho en otras palabras: de verdad merecía la pena. Pues ni hablar. El sábado había ropa secando allí, y una inclusa una ha preferido entrar sistemáticamente en la pierna de unos tejanos míos que estaban allí colgados que en la trampa de moscatel que estaba justo abajo. Es muy fuerte, mi chico también estaba mirando y los dos nos quedamos halucinados.
Y como si fuera poco, por la noche llegó el viento, sopló unas vecez, la botella se cayó y los más o menos 8€ de moscatel cayeron gota por gota de nuestro balcón. Como a parte de que es la bebida más dulce del mundo creo que también debe de ser la que más pega, tiré unos cubos de agua del balcón, porque los balcones de los vecinos están justo abajo del nuestro (uno abajo del otro) ... y a mi tampoco me gustaría que se me cayera moscatel en el balcón (¡aunque fuera de muy buena calidad!). Estuvimos esperando las quejas pero no vino ninguno, aunque creo que ahora nos deben odiar de verdad.

Pues bien, como una había estado entrando en la pierna de mis tejanos tenía miedo al día siguiente cuando quería recoger la ropa de que iba a haber alguna dentro del pantalón. Entonces, vestido en mi “pijama” (unos mini-shorts y una camiseta de tirantes), mi pelo muy rebelde como suele estar por las mañanas, se me ocurrió coger una cuchara de madera de la cocina para pegar la ropa antes de recogerla, así cualquier avispa que estaba dentro saldría. Lo que no se me ocurrió, era comprobar que no había nadie mirando. Pues bien, me pongo como una loca a pegar la ropa colgada en el tendedero con la cuchara, cuando... claro que sí: vi dos vecinos de enfrente (viejecitos, ¡otra vez!) mirándome... y es que no quiero ni saber lo que pensaron, porque una chica media desnuda pegando la ropa en su balcón con una gran cuchara a las 10 de la mañana ¡debe de ser una de las vistas más raras del año!

Así que he abandonado las trampas, ahora recojo la ropa por la noche y sudo varios litros mientras trabajo sentada en una toalla por las tardes (es que por las tardes se da el sol), y todo esto a causa de unos bichos que no miden ni 3 cm! ¡Que rabiaaaaaaaaaaaa!!!! Si alguien tiene sugerencias a cerca de qué hacer con ellas, son más que bienvenidos, porque ¡estoy desesperada!

Esto sí, he pensado en el lado positivo (sí, sí, mi madre tenía razón, ¡siempre hay uno!): menos mal que el año pasado no vi a las avispas subir por la ropa, porque si hubiera dicho a mis vecinos que los obispos se metían en mi pantalón, ¡creo que directamente hubiera sido expulsado del edificio!!!!! ;-)
Pero... aquí sigo (con mis obispos, claro está).

Segunda parte....

...ahora la otra cosa: hace diez días fue el bautismo de mi segundo ahijado, un niño, que se llama Adrien (es francés). De acuerdo con la tradición católica, y sobre todo los deseos de los padres, le regalé la cruz. Pero también quería regalarle algo más especial... ¿pero qué? He estado mucho tiempo pensando, y por fin tuve una idea: una caja donde pudiera guardar todo desde su pulsera del hopital, su primer dibujo, el primer diente que pierde, hasta las medallas que gana en la escuela (por la natación, el futbol, lo que sea!), la primera entrada al cine, el billete del primer viaje en avión, etc.... todos sus "tesoros". Pues decidí llamarlo "Cofre de tesoros" (no sé si suena raro es español, pero en francés no; es lo que los piratas buscaban, cofres llenos de tesoros). Compré una caja de madera con una cubierta de vidrio y pintura azul, y lo pinté. Luego escribí el nombre y su nombre en plata, y lo decoré con una foto de el y un barco y unos animalitos del mar. Esto fue para la decoración exterior, y quedó así:


Había pintado la caja por dentro también. Compré cartulina color crema, una tijeras que cortan en zig-zag, papel transparente colgante para plastificar, y un poco de cuerda.

Primero he hecho un texto sobre el año de su nacimiento (2005) que empieza diciendo que habían bastantes cosas malas que pasaron en el mundo (como los atentados en Londres), pero también un montón de cosas buenas (como menos conflictos armados que en el año anterior) pero que el mejor de todo del año fue el nacimiento en X tal día a tal hora de más su nombre. Lo escribí con un bolígrafo color plata en la cartulina crema, lo corté con las tijeras zig-zag, y lo colgé en la tapa superior interior de la caja con el papel transparente colgante, para que no se dañará con el tiempo.

Luego escribí en un lado de la cartulina "ideas para mamá y papa" que son las cosas que ellos pueden guardar para el hasta que este suficiente grande (como su pulsera del hopital, su tarjeta de nacimiento, la primera foto con su hermanito, su primer dibujo, etc.) y en el otro lado escribí "ideas para Adrien". Luego colgé papel colgante tranparente en los dos lados y así lo corté con las tijeras zig-zag, hicé un agujero y pusé un poco de cuerda para que fuera más "autentico" y ¡ya está! Esto es el resultado del interior:


Por fin otro post....

...después de no sé cuanto tiempo de desconexión casí completo del mundo blogero! Y es que de verdad no he tenido tiempo.. entre visitas y viajes, bodas, bautismos, cumples, etc. no paramos! No veo las semanas pasar, es una locura.. y promete seguir así hasta finales de agosto! Pero bueno, no está tan mal.. nunca me ha gustado quedarme quita en casa (bueno, de vez en cuando sí pero no durante mucho tiempo! ;-)) y me encantan las fiestas, o sea que no me voy a quejar! ;)
Pues a ver donde empiezo... unas fotos? Ayer las de BK conocimos a la nueva incorporación, la guapísima Tura Maeve, que nació hace algo más de dos semanas. Ayer durante la quedada me quedé mirandola en lugar de tejer, y es que de verdad es tan dulce y pequeña y bonita que era imposible hacer otra cosa! :) Además la mama me dejó cojerla! :)
Su regalo ya estaba listo desde hace tiempo, pero no quería poner fotos aquí hasta que nos lo había entregado a los felices papies! Ahora que está hecho, os lo enseño:

El jersey rosa está hecho según un modelo de Sirdar, y los zapatos de Debbie Bliss aunque los cambie un poco; la lana es de Narvik. La camiseta blanca está hecho según un modelo de un libro de Ericka Knight y los calcetines según un libro de Debbie Bliss. La lana es de Phildar. El cardigan rosa/naranga es según un modelo de Patons y los patucos según un modelo de un libro de Zoë Mellor. La lana es de Sirdar. Así veis que nunca nunca utiliso la lana que va con el modelo! Que desastre!



Como el cardigan me ha costado bastante os pongo una foto del detalle :)

Y como sabeis me encanta hacer los regalos... en este ocasión he utilisado papel de seda de 3 y unos animalitos de madera, y unos lazos oraganza/de algodon:



Y luego el total se entregaba así, en una cesta "rustica" (lo digo por la forma de la asa) que luego podrá utilisar en su habitación para sus calcetines y patucos, sus cremas, sus peluches, lo que sea...


Bueno... voy a postear esto y luego os cuento otra cosa, porque con tantas fotos no sé si luego conseguiré subirlo todo...